Es como que parece que todo se evapora en una niebla oscura alrededor de mis mejillas color manzana. Vapores que salen de una boca exhausta incapaz de permanecer cerrada, por más que me pese.
-El tabaco es malo-Susurra una vocecilla impotente y temblorosa cerca de mi oreja colorada.
-Ya, lo sé, pero es que tengo ansiedad-Replica un grito que a medida que sale por la boca más parece susurro que una petición de auxilio.
Decido tirar el cigarro pues a ella nunca le ha gustado el humo, es más lo odia y aborrece. Otro motivo es que si llega a casa con olor a tabaco le caerá una reprimenda, rectifico: Nos caerá una reprimenda.
-Tan sólo tienes quince años ¿Enserio quieres envenenarte tan pronto?- Pregunta una melodiosa voz de preocupación.
Yo ya soy veneno querida. Pero decido decirle algo más alegre, más depreocupado, con una nota de locura y una gran sonrisa, algo más yo misma.
-Bla bla bla, ¿Enserio quieres parecer una abuela tan pronto?-Le reprimo con una gran sonrisa mientras me meto un chicle sin azúcar en la boca.
-No soy ninguna abuela, es que haces las cosas sin pensar en las consecuencias (Llamemosme) C-Contesta comenzado a elevar la voz mientras frunce el ceño como una niña sin piruleta.
Llamemosle a ella N
-Quiero vivirlo todo antes de llegar a ser tan vieja mentalemente como tú-Le digo en un tono paciente sin retirar la sonrisa.
Ella sigue frunciendo el ceño mientras yo observo y calculo el tiempo que tardará en soltar a la bestia de los gritos. Entonces, antes incluso de que el oxigeno se introduzca silencioso en su nariz para salir amplificado por su boca, me abalanzo sobre ella y la abrazo y la beso y le hago tonterias y monerias.
-Ahora ya no parecemos abuela y nieta, parecemos novias- Le digo hundiéndo mi mejilla roja y fría en su abrigo negro y oliendo su colonia preferida, que se echa desde que...Creo que nació con ese olor.
-No, no somos novias-Me aparta de ella y me sonrie abiertamente- Somos amigas y siempre lo seremos.
-Sólo me quieres por mi dinero-Dramatizo llevando mi mano de un color púrpura debido al frío a mi frente.
-Eres tonta-Rie N ante una respuesta inesperada.
-Y tú idiota-Digo rápidamente mirándola con cara de un enfado repentino.
N me mira, yo miro a N. Una estrella chispea en nuestro ojos y comenzamos a reir estridentemente, ella como una abuela y yo, como su nieta.
-Oye C, ¿Qué vas a cenar hoy?
¿Qué significa cenar?
-Ums.... un chocolate caliente-Respondo distraida y sin darle importancia.
Hasta las nietas más buenas mienten a sus abuelitas para no hacerles daño. Hasta las mejores amigas se guardan secretos para no herirse mutuamente. Lo siento N, no quiero dañarte. Es mejor que sigas creyendo que en verdad soy tan feliz y alocada como siempre. No quiero asustarte diciendo que hay un monstruo en mi cabeza que me devora el estómago, no quiero declarar que el espejo corta más que cien navajas y no está roto. Es mejor así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario